Dentro de #Parallel: Con el equipo Nymph® Wetsuits

jeudi 23 avril 2026 |

El pasado mes de marzo, el equipo de Nymph Wetsuits viajó a Marruecos para filmar un nuevo clip de bodyboard y la campaña publicitaria de su próxima gama 2026/27 Thermal Steamer. Los riders del equipo BC+, Tristan Roberts y Ethan Capdeville, ya estaban allí para la primera etapa del IBC World Tour en Anza Beach, por lo que fue una decisión natural traer a Steph Kokorelis desde Portugal para unirse al grupo. El equipo lo completaron dos locales con muchas ganas — Badr Eddine (IBC Rookie del Año 2025) y el joven promesa Hamza Moumou — ambos emocionados de surfear junto al equipo y de ser parte de esta colaboración Pride x Nymph.

Un Comienzo Complicado

El trip no empezó precisamente con las mejores condiciones. El pronóstico era mayormente plano, con solo dos o tres días mostrando algún potencial real — y ni siquiera esos entregaron las olas que merecieran estar frente a una cámara en la zona de Agadir. Aun así, fue bueno ver al equipo compartir olas y encontrar el ritmo juntos. Recién llegado de su victoria en el IBC Morocco Pro, Tristan estaba claramente en su mejor nivel — preciso, potente y aprovechando cada maniobra al máximo.

La Llamada del Quemao

A mitad del trip, se abrió una prometedora ventana de swell — y con ella llegó una invitación que ni Ethan ni Steph podían rechazar: el El Quemao Class en Lanzarote estaba confirmado por dos días. La decisión fue inmediata. Como uno de los eventos de bodyboard más prestigiosos de Europa — destacado por su formato mixto entre surfistas y bodyboarders, y por el privilegio de surfear una de las mejores olas de Europa con apenas dos o tres personas en el agua — perdérselo simplemente no era una opción. El timing no era el ideal; los chicos se perderían los mejores días de swell en Marruecos. Pero el Quemao es el Quemao.

Tristan, sin embargo, tuvo que quedarse. Con un visado de entrada única, salir de Marruecos habría significado no poder volver. Así que se quedó, mientras Steph y Ethan viajaban a Lanzarote.

La opinión de Steph tras surfear el Quemao por primera vez: "El Quemao es fácilmente una de las mejores olas para el bodyboard. Aunque no estaba en su mejor momento, conseguimos sesiones increíbles y vimos todo el potencial que tiene — definitivamente quiero volver a surfearlo."

Un Swell, Dos Destinos

Mientras Steph y Ethan encadenaban tubos sobre un arrecife de lava milenario, Tristan se dirigía al norte con Hamza y Badr para perseguir el swell. Su primer objetivo no respondió como esperaban, pero les llegó el rumor de que Jérôme Sahyoun y un grupo de surfistas de alto nivel estaban surfeando un poco convencional point break al sur de Safi. Siguieron la pista. La ola no era una configuración típica para el bodyboard — larga, no demasiado empinada, sin tubo y difícil de leer para encontrar una rampa — pero Tristan supo sacarle partido, lanzando un air-reverse que dejó a todos sin palabras.

El equipo luego condujo hacia el sur para buscar un slab que tenían en mente como pieza central de la película. Tras horas de carretera a través del campo y algún que otro control policial bastante sospechoso, llegaron para encontrarlo absolutamente en llamas.

La reacción de Tristan: "Es como el hermano pequeño del slab de la película de Pride Roadkill — rodada en Australia. Mucho más accesible, mucho más divertido. La ola no se forma muy a menudo — es caprichosa, muy expuesta al viento y sensible al swell. Pero en cuanto llegué, supe que íbamos a disfrutarla."

El equipo encadenó tres días seguidos de locura en ese slab. Carnage puro.

El Largo Camino de Vuelta

De vuelta en Lanzarote, la competición terminó pronto para ambos riders — Steph eliminado en la Ronda 1 y Ethan en la Ronda 2. Frustrados, pero agradecidos de haber participado en un evento tan bien organizado y prestigioso, hicieron las maletas y emprendieron el largo viaje de regreso a Marruecos. El trayecto fue agotador: 24 horas en total, una escala nocturna sin dormir en Madrid, y una llegada con los ojos entrecerrados a Marrakech al día siguiente.

Recogieron a Sébastien Boulard y pusieron rumbo a Charatan — una de las mejores olas de Marruecos. Pero al llegar, quedó claro que el spot era imposible de surfear. Las inundaciones que habían azotado Marruecos en febrero habían dejado la calidad del agua en un estado que hacía inviable surfear allí. Una noche corta en Casablanca y luego cinco horas más de carretera hasta Safi. Para entonces, Tristan ya había partido hacia Sudáfrica, con su visado de 30 días agotado.

Las olas en Safi estaban activas pero implacables — rápidas, con muchos cierres, y sin ningún otro surfista a la vista. Solo Steph y Ethan, apañándoselas solos.

Steph sobre esa sesión: "Fue toda una aventura — bajando un acantilado peligroso con piedras que caían, intentando encontrar la forma de entrar al agua. Un paddling largo, condiciones duras... pero acabamos consiguiendo esas derechas de ensueño con largos tubos, solo nosotros dos pasándolo en grande."

El Último Día

Con ninguno de los dos riders habiendo conseguido muchos clips — tras perderse los mejores días de swell y con poco material de Quemao — la presión era máxima para su último día. Un papel importante en la película todavía era posible, pero solo si el swell acompañaba. No acompañó. El océano quedó casi plano, y con él, la oportunidad desapareció.

Así son las cosas a veces. Pero a pesar de las ventanas perdidas y los viajes agotadores, tanto Steph como Ethan se fueron de Marruecos contentos — agradecidos por la invitación al Quemao y por todas las experiencias vividas.

Las últimas palabras de Steph sobre su primera vez en Marruecos: "Entendí que este lugar es especial — comiendo mi primer tajín y simplemente relajándome en una playa en Taghazout. Fue ahí cuando todo encajó."

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